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Otro latido

No sirve el agua-sal

para que crezca el árbol

Es decir, no da vida

a los ojos del aire...

Pero hay un mundo verde

latido submarino

en barrios de corales

con algas por caminos

en invisibles llanos

con abrigados nidos...

Se oculta, inteligente,

a los ojos del hombre

ese paisaje hundido...

Las catedrales góticas

agitan las campanas

cuando los alevinos

aletean felices

la libertad del limo

Y especies, y colores

en viajes peregrinos

desparraman la vida

en recónditos sitios...

Si al fin, antes del aire,

fue el agua nuestro nido,

en el océano sagrado

del vientre en que vinimos.

 

Carlos Mansilla

Tandil

Permanencia

Rasga el ave en su vuelo

intangibles jornadas.

El vegetal en duelo

verticaliza lágrimas.

Avidez de caminos

triza el aire, premuras

Sus enhiestos suspiros

deposita la lluvia.

El hombre confundido

apuñala nostalgias,

repta en vano delirio,

ahuyenta esperanzas.

Pero el alma liberada

sus sueños eterniza

siempre en vigilias sabias,

con gracias de arabescos

con rondas de desvelos:

leve, ágil, sagaz

sobrevolar

por sobre

la tierra. Eva Rosa Chaves de Genero

San Francisco - Córdoba

Epílogo Cuatro

Escala el mito

la cuesta

del tiempo

Sobre sus hombros

con perfiles humanos

lleva apariencia de roca.

No llora la maldición

ni el peso

de su trabajo eterno

Su pena

es la gastada piedra

que rodando al valle

se convierte en calavera.

En ascensos y descensos ,

murmura a la mole.

-La vida con su rodar

es el engaño

de los dioses

Felipe Protzucov

Berisso (del libro ¨Los Yoes¨)

Invitados a la última cena

(frente a un grabado de Escher)

Cielos y escaleras giran y giran

cielos e infiernos, angeles y demonios

giran y giran

cielos imaginarios, infiernos imagina rios

escaleras imaginarias suben y bajan

giran y giran.

Algún día, alguna historia apocalíptica

real o irreal

u odioso destino o muerte tenazmente puntual

los sorprenderán junto al olvido

frágiles pasajeros de la lluvia

Los sorprenderán junto al olvido

palomas de fugaces sueños

El día menos pensado

aparecerán en nuestras mesas

invitados a la última cena

 

Adalberto Polti

(de Lluvia de Vidrio- Azul)