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¨Esos locos bajitos. . .¨

¨...Que se incorporan

Con los ojos abiertos de par en par...¨

La historia de Sombra

Yo soy Rocío Suárez, y les quiero contar la historia de Sombra, una de los animales que yo alimento, una perra muy diferente a todas.

Todo comenzó a fines del año pasado, yo volvía del colegio y vi una perra que al parecer huía de los seres humanos, me traté de acercar pero ella escapaba así que por ese día me olvidé. Varios días seguidos fracasé en el intento de acercarme a Sombra, un viernes me dije que sino podía acercarme, iba a ignorarla por lo cual lo intenté de todas las maneras posibles. Yo vivo en un plan de torres, la empece a correr alrededor de una torre hasta que la agarré de frente. Entonces me dejó que la tocara, fue cuando empecé a verla más seguido hasta que se acostumbró a quedarse cerca del balcón de mi casa.

Bueno nos empezamos a hacer amigas hasta tal punto de que ella me seguía a todas partes y no me sacaba la vista de encima y le fui enseñando cosas, llegaron las vacaciones y la perra se había quedado conmigo. El tiempo empezó a pasar y yo me dedicaba cada vez más a ella. Todo iba bien.

Sombra al parecer no tenia dueño hasta que un día aparecieron unos chicos diciendo que era de ellos, entonces a pesar de que me dolía tener que separarme de mi amiga reuní fuerzas y les di una correa y un collar para que se la llevaran, pero dos dias después misteriosamente volvió a casa, el mismo día a la tarde los chicos la vinieron a buscar pero esta vez no dejé que se la llevaran.

Un tiempo después enfermó de sarna y fue cuando empezé a bañarla con azadieno. Se iba curando, luego sucedió que el otro perro que alimento, Lobo, se portó mal y la culparon tambien a ella por lo sucedido, una de mis vecinas me amenazó con llamar a la perrera por lo que yo tampoco le quitaba la vista de encima.

Luego el tiempo pasó y todo cayó en el olvido.

Todo iba bien, a casi todos mis vecinos les agradaba Sombra excepto a los de una torre. Entonces yo pedí permiso y les hice como una casita, lo que menos pensé era que nos iba a traer problemas; algunos chicos y chicas usaban de arco el lugar donde habia puesto la "Cucha" y un día que estaba con mi amiga Victoria que sufre del mismo mal que yo o sea amor hacia los animales, estabamos sentadas al lado del refugio con los perros y vienen los chicos, nos dicen que salgamos porque ellos van a jugar y que sino nos iban a pegar. Yo no quería salir de ahí, al final opté por cambiar la cucha de lugar.

Luego ocurrió que me robaron a Sombra, entonces estuve varios días preocupada sin tener noticias de ella, excepto por un sábado que una de mis amigas la vio. Llevaba puesto un collar y atado a este una cuerda al parecer rota por la perra. Pero vinieron de nuevo y se la llevaron hasta que un día a la tarde la vi, se les habia vuelto a escapar, pero esta vez no la vinieron a buscar.

A partir de ese día fui avanzando; Sombra y yo nos íbamos haciendo mas unidas pero como todo lo bueno en este mundo, se tuvo que acabar. Parecía que a mis vecinos les molestaba que yo tuviera una perra fiel a mí hasta la muerte, Sombra estaba embarazada y era casi imperceptible hasta que el sábado 8 de febrero del año 2003, Sombra dio a luz a una cría única. Yo que a esa hora estaba en la casa de mi abuela me enteré del feliz acontecimiento a la noche y la fui a ver, era hermosa y mi mamá me dijo que cuando creciera me la podía quedar. Yo habia resuelto que si era hembra le iba a poner Sigma y si era macho Doriel porque en un libro se encontraba que estos últimos eran ángeles que por alguna razón tenían una sola ala, entonces le puse Sigma. Yo feliz por el nacimiento no sabia los problemas que nos acechaban a Sombra y a mi; resulta que el día siguiente salí un rato para ver como estaba y una perra con dueño vino y se puso a ladrarme y mi buena compañera salio del resguardo donde estaba y me defendió, a la tarde del mismo día la misma perra se le acercó al lugar donde tenia la cría y Sombra la mordió entonces un vecino que no tenia nada que ver, salió y le pegó y la dueña de la perra me dijo que los iba a envenenar. Así sucedió algo que no tenia vuelta atrás.

Mi mamá me ayudó y me ayuda, es gracias a ella que al día de hoy la perra esta buscando dueño.

El suceso que ocurrió con mis vecinos me separó de la mejor perra de todo el universo.Con respecto a la amistad que me une a ellos creo que es porque yo no los considero como perros ni creo que a mi como su dueña. Yo a los perros siempre los consideré por lo que son, algunos buenos integrantes de la familia, otros amigos y a los más desdichados como compañeros, los cuales necesitan una mano para sobrevivir y quienes pueden ser como son conocidos los perros pues de que otra manera sino como el mejor amigo del hombre.

Rocío Suárez (12 años)